La vivienda está ubicada en un pequeño barrio de casas de pescadores. El mar está al lado – y el centro de la ciudad también! Por esta ubicación tan excepcional y por el potencial de este inmueble valía la pena la reforma integral. La casa escondía muy bien sus posibilidades. Pero quitando ventanas y tabiques y consiguiendo la entrada de luz, conseguimos sacarle su encanto.
Después de la reforma esta casa antigua de pescadores se presenta en una luz nueva: un domicilio vacacional amplio, luminoso y divertido en medio de uno de los lugares más bonitos de la costa mediterránea.